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7 aplicaciones de la inteligencia artificial

Hace ya bastante tiempo que la inteligencia artificial abandonó el espectro de la ciencia ficción para colarse en nuestras vidas y, a pesar de que aún se encuentra en una etapa muy inicial, sin duda está llamada a ser uno de los protagonistas de una revolución semejante a la que generó Internet.

De hecho, la IA está presente tanto en nuestro día a día como en las decisiones de numerosas compañías de sectores muy diferentes: educación, seguridad, salud, finanzas… Y es que las aplicaciones de inteligencia artificial son muy útiles en muchas áreas, aunque todavía queda un largo camino por recorrer.

Qué es la inteligencia artificial

La inteligencia artificial (también conocida como IA) es la inteligencia realizada por máquinas. Según las ciencias de la computación, una máquina inteligente ideal es un agente flexible que percibe su entorno y lleva a cabo acciones que maximicen sus posibilidades de éxito en algún objetivo o tarea.

En otras palabras, la IA es la combinación de algoritmos planteados con el fin de crear máquinas que presenten las mismas capacidades que el ser humano.

Tipos de inteligencia artificial en la actualidad

De acuerdo con Peter Norvig y Stuart Russell, expertos en ciencias de la computación hay distintos tipos de IA:

Sistemas que piensan como humanos

Automatizan actividades como la toma de decisiones, la resolución de problemas y el aprendizaje. Ejemplo: redes neuronales artificiales.

Sistemas que actúan como humanos

Computadoras que hacen tareas de modo similar a como lo hacen las personas. Ejemplo: robots.

Sistemas que piensan racionalmente

Emulan el pensamiento lógico racional de los humanos. Esto es, se investiga cómo conseguir que las máquinas perciban, razonen y actúen en consecuencia. Ejemplo: sistemas expertos.

Sistemas que actúan racionalmente

Tratan de imitar de forma racional el comportamiento humano. Ejemplo: agentes inteligentes.

7 aplicaciones prácticas de la inteligencia artificial

Los continuos avances en IA impulsan el uso del big data gracias a su habilidad para procesar enormes cantidades de datos y dar ventajas comunicacionales, comerciales y empresariales que la hacen una de las tecnologías que tendrán más presencia en las próximas décadas.

1. Asistentes personales virtuales

Hoy en día es muy común que, al entrar a alguna página web, nos encontremos con chatbots interactivos que nos sugieren productos, restaurantes, hoteles, servicios, espectáculos en función de nuestras consultas.

Es uno de los ejemplos más claros de inteligencia artificial, como también lo son Alexa de Amazon, Siri de Apple o Cortana de Microsoft, que los encontramos integrados en nuestros dispositivos cotidianos.

Con servicios de IA como Azure Bot Service las empresas pueden desarrollar bots inteligentes que ayuden a enriquecer la experiencia del usuario mientras se mantiene el control de los datos. Y es que añadir un bot de preguntas y respuestas o un asistente virtual con la marca propia es ideal para conectar con los usuarios.

Un framework interesante para construir experiencias de inteligencia artificial a nivel empresarial es Microsoft Bot Framework.

2. Finanzas

Las tecnologías inteligentes pueden ayudar a los bancos a detectar fraudes, predecir patrones del mercado e incluso aconsejar operaciones a sus clientes.

3. Educación

Con los agentes inteligentes se puede saber si un estudiante está a punto de cancelar su registro, sugerir nuevos cursos o crear ofertas personalizadas para optimizar el aprendizaje.

4. Comercio

Con la IA se pueden realizar pronósticos de ventas y escoger el producto idóneo para recomendárselo al cliente. Grandes compañías de la talla de Amazon usan robots para identificar si un producto tendrá o no éxito, incluso antes de su lanzamiento.

5. Clima y agricultura

Otra de las aplicaciones de inteligencia artificial que pueden usarse para el bien de nuestro planeta son flotas de drones que plantan millones de árboles anuales para combatir la deforestación, vehículos submarinos no tripulados que detectan fugas en oleoductos, edificios inteligentes diseñados para reducir el consumo energético, etc.

Asimismo, se utilizan plataformas específicas que, a través de análisis predictivos, mejoran los rendimientos agrícolas y advierten de impactos ambientales adversos.

6. Logística y transporte

La IA es útil a la hora de evitar colisiones o atascos y, especialmente, para optimizar el tráfico. Por ejemplo, hay algunos modelos de coches de Tesla cuentan con sistemas que comparten las rutas de los vehículos con el resto para disponer de información más detallada de las carreteras.

7 . Sanidad

No es raro utilizar chatbots que preguntan por síntomas con el fin de hacer un diagnóstico. Así, al recolectar datos se generan patrones que ayudan a identificar factores genéticos susceptibles de desarrollar una enfermedad.

6 leyes de la robótica propuestas por la Unión Europea

La rápida aparición de la inteligencia artificial y la robótica en la sociedad actual ha hecho que varios organismos internacionales (como la Unión Europea) se planteen crear normativas que regulen su uso y que eviten posibles problemas futuros:

  1. Los robots tendrán que contar con un interruptor de emergencia para evitar cualquier situación peligrosa.
  2. No podrán hacer daño a los seres humanos, ya que la robótica está expresamente concebida para ayudar y proteger a las personas.
  3. No podrán establecer relaciones emocionales.
  4. Obligatoriedad de contratar un seguro destinado a las máquinas de mayor envergadura. Y es que, ante cualquier daño material, los dueños deberán asumir los costes.
  5. Sus derechos y obligaciones serán clasificados legalmente.
  6. Las máquinas tributarán a la seguridad social. Su entrada en el mercado laboral tendrá un impacto negativo en la mano de obra de muchas empresas, por lo que los robots deberán pagar impuestos para subvencionar las ayudas de los desempleados.

Inteligencia artificial: el futuro ya está aquí

Los grandes avances en el campo de la IA harán que la humanidad sea cada vez más eficiente y que podamos ejecutar acciones nunca antes pensadas por su enorme complejidad. Pero, por el momento, tendremos que conformarnos con las aplicaciones de inteligencia artificial actuales y sus múltiples ventajas.